H1N1: el empleado del poder k domino a la tierra
desde el fondo del antro las desgracias brotan en peleas cerradas en un vaso sucio que la luz fugitiva delata en montones de canciones y historias de ocasiones con el efecto de las penas del ayer, y el recuerdo de un momento k tiembra en la carne.
en el norte, mas alla de donde podemos llegar, estan cerradas las muertes progresivas en caidas silenciosas, como susurros en la niebla, de noche, antes de entrar al antro, donde la sangre cae en en fondo del vaso que dejaste cuando lo viste, antes de tomar la botella y romperla como cuando el mundo lo hizo contigo, en las noticias las cosas pasan si mas, en el musdo todo se va con tigo, y el callendo al piso con tu ira en su cabeza, rompiendo demonios k estan desatados, el rojo es tentador, es poder si esta en otro, como el poder k tiene el norte, con su propio asecino, H1N1, que magnifico es el poder del dinero, se lleva al 90 %, bajo tierra encerrados en plastico, desde el fondo del antro.
las sirenas suenan fuerte como tus ganas de vivir, no kieres morir x culpa de alguien k esta tan lejos hacia el norte, la economia cayyo, y mientras pokos sean mejor, ellos dicen. las luces se akietan y aclaran, mi mente despierta, la fuerza de la legalidad legaliza la violencia, es solo una mujer, solo no kiere morir, no kiere ser arrastrada, solo keria k las luces la emborracharan, dejar de pensar k solo es un numero k eliminar, dejarse llevar por la suprema sed del rojo, los demonios del hombre tienen cuerpo de mujer?.
desde el fondo del antro, muy al norte, emerge la desgracia, un supr. invisible, tan pekeño y mortal, irremediable y sin piedad, el empleado del poder domina la tierra.



