La mar la llama como el oro al hombre, inevitablemente su desenfreno por el amor de un porteño la aleja de mi, y el fuego de mi ilusion se extingue con el agua de valparaiso, puerto maldito k rapto el corazon de tan anelado trozo de ilucion k se desvanese con la porteña niebla k cubre su mirada hacia mi, inpidiendo k mis actos sean vistos por ella, ya k son opacados por su propia ilucion, ajena a la mia de estar con ella, similar a la de ella de estar con el.
Ya no keria mas, por un momento kise decirle k no la keria volver a ver nunka mas, k valla a estudiar a ese tirano puerto con ese k apenas conoce, estube apunto de dejar de hablar, de morir de pie, impactado por lo k me contaba mientras mis ojos se estremecian tratando de atajar el amargo llanto al ver k casi sacrifico todo por ella, k una vez mas perdi, pensando en dejar de pensar deje de oir, mi vista se minimiso en un suave susurro de tristeza, mis manos detubieron su labor esperando una reaccion, mientras mi ser se desbanesia en sus palabras, tratando de huir y no volver jamas a su funebre cuerpo atropellado por sinceras palabras k no eran del todo desepcionantes.
Su voz llamo a mi respuesta, la cual fue un abrazo y un "debes cumplir tus sueños, yo t voy a ayudar para k puedas estudiar en valparaiso", la abraze para presionar con su suave cuerpo los pedazos de corazon k pendian y salian de mi pecho, pero seguia triste y ella lo sabia, pero seguimos ablando de lo k sentia y yo callaba lo k sentia, mientras los sueños k forje con ella cababan su propia tumba y la esperanza crecia con su mirada, con su cariño y su voz, la misma k mato mis sueños me da esperanzas y un despertar a la realidad, un deja de soñar k izo k yo la kiera mas, y aunk la tristeza me recorre, la realidad me da una bella imagen de lo k es y lo k puede ser de verdad.